El «Bribón» navegó de nuevo con viento a estribor.
Como un encaje de bolillos. Así funciona los maquilladores institucionales para “lavar” la cara de la corruptela coronada. Y todas las instituciones del estado parecen estar coordinadas por una mano trilera que mueve la bolita y nos quedamos a verlas venir. Lo importante es darle un buen carenado a los bajos monárquicos para que vuelva a ”navegar” sin que se escore la “democracia plena”, o sí.
