«Los leones tienen menos hambre desde ayer», sonaba por los mentideros de los pasillos del Supremo. Y es que el juez Marchena nos tiene en vilo pensando cual será el próximo corte de película que se saque de la manga. Ya se ha cansado de tener el mazo en posición de descanso y se lo ha puesto en bandolera y al primero que no siga “su guión” le dispara un mazazo que lo deja mirando al TDHE. La impertinencia que de vez en cuando hacía gala ha dado paso a la crueldad oculta tras la toga en un juicio, ya sentenciado.
Del creador de: “No me replique” y “Si discute al tribunal, le expulso”, vuelve con la “refinitiva”, “MUCHO MEJOR”, que le puede dar un disgusto, como ya se lo dieron en el “caso Otegi”, en 2010, a la jueza Murillo, cuando no le quiso responder y ella contestó: -¿No me responderá, verdad? – No – Muy bien, ya lo sabía. Puede irse. Y el TEDH condenó a España porque Otegui no tuvo un juicio justo. Pues por ahí van los tiros. Y Marchena lo sabe.
Ayer, 14/05/2019, Marchena, relegado de su toga, dejó ver su lado más oscuro, cortando a una testigo cuando decía: “Yo el 1-O aluciné…”. Cortó la palabra y se encaró con el abogado Salellas que reprochó el cambio de actitud del juez entre las declaraciones de los policías, que si hacían descripciones sensoriales cuando señalaban las miradas de odio y los cánticos amenazadores, etc. El sheriff judicial remató la faena después de menospreciar la profesión de filosofía (doctora) de la testigo y ante la negativa del abogado de seguir haciendo preguntas, cerró con la respuesta: “Mucho mejor”. Y es que los votantes del 1-O están dejando los testimonios policiales y políticos que declararon con anterioridad como el rosario de la aurora y la nariz en cuarto creciente. Ya sólo le queda decir: “Que te pego leche”. Pues lo siento desestimado juez, yo alucino pepinillos viéndole blandir el mazo, con prepotencia autoritaria e impertinencia desbocada.
Vaya panorama que tiene. Los nervios lo traicionan y los dedos se le vuelven huéspedes, como el brote de “mala leche preventiva” (S. Giménez en RAC1), que tuvo ayer con el testigo Pesarrodona, el payaso de Vilatorrada: -¿Qué lleva entre las manos? -“Nada, serán los nervios”, -“Disculpe”. Y es que la Sala se le está convirtiendo en un circo donde crecen los enanos y los gigantes se achican, por no decir que las fieras ya están prohibidas que se exhiban. Para llorar y no echar gota
Esas ganas por terminar el juicio le llevan los demonios. Las prisas nunca fueron buenas consejeras y al juez se le echa el tiempo encima. No sé si es porque es su segundo juicio, que ¡Manda güevos! Soltarle en las manos esta patata caliente con tan poca experiencia da grima. O es que la mesa se le está llenando de tantos “marrones” que el juicio está que echa humo por la pantalla en streaming, pero el proceso se va pareciendo más a una Caja de Pandora a punto de estallar. ¡Joder con la democracia!, las urnas, las papeletas, los partidos haciendo reclamaciones. Y para colmo, con las votaciones del 28-A, ahora tiene en el banquillo a cuatro diputados al Congreso y un senador. Y sin saber si pide suplicatorio al Congreso, al Senado, como debería ser, o se come el “marrón” aunque se indigeste.
Y no quiero meter el dedo en el ojo de la JEC, pero es que sigue poniendo palos en las ruedas con las dichosas participaciones a las entrevistas y debates, y con las Juntas Locales añadiendo leña al fuego, con más de un docena de embolados. O Instituciones Penitenciarias, que no permite debates a las diez de la noche porque los presos tienen que estar en su cuchitril a las ocho, como las gallinas. Que eso de los derechos fundamentales y la inmunidad parlamentaria, detrás de las rejas, que si quieres arroz Catalina. Y todos somos iguales ante la ley. Bueno, algunos menos iguales, que hay cada caso por ahí que levanta sarpullido.
Además, los presos políticos les salen respondones, pidiendo libertad provisional para asistir al Congreso y al Senado. Todo ello por culpa de un Llarena que se va de rositas por el foro del teatro de este esperpéntico juicio político que va perdiendo carga con la marea de los testigos.
Así que, haga lo que haga, la cagada es segura. Y encima, están esos observadores internacionales criticando al juez Marchena por la “desconsideración y obstrucción” que tiene, con respecto a las defensas de los acusados, con tanta “impertinencia en las preguntas”. Los quebraderos de cabezas que no decaen.
«Yo, el 1-O aluciné…»
Yo, alucino y empatizo con los presos políticos catalanes.
Yo, alucino por la Impertinencia, la Crueldad, el Nerviosismo, la Prepotencia y la constante repetición de las frases: ¡No me replique! ¡Que le expulso! de este «judicata» que preside el tribunal de un juicio esperpéntico, ridículo, absurdo y sentenciado,
Yo, no alucino, me horroriza el pensar cómo serían los juicios a los vascos acusados de terrorismo presididos por individuos correligionarios de este tío.
Estimado Antonio. Si miraras de donde viene la Audiencia Nacional alucinarías pepinillos. Te paso un apunte como primicia de mi próximo post: Porque todo esto, también ocurría en tiempos del Tribunal de Orden Público (el TOP, 1963-1977), que se creó para sustituir el abusivo uso del Ejército y el empleo de Consejo de Guerra sumarísimo en la represión política, que levantó polvareda internacional, sobre todo en la Europa de la “deseada democracia”. Aquel Tribunal que fue propuesto por los ministros de: Ejército, Justicia y Subsecretario Presidencial Carrero Blanco. Y que sus condenas se basaban fundamentalmente en los atestados policiales de… Read more »