Los jarrones chinos entran en campaña.
Al Pedro, del no es no, le siguen creciendo los enanos, en un circo bastante zarandeado por los propios y
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Abril acabó como el rosario de la aurora. Ni aguas mil, ni la santa compaña Acaparado por la sequía, ni siquiera se puso las pilas para mojar la Semana Santa. Y eso que en un país que se dice “laico” han arrimado el hombro a los pasos religiosos para “rogar” por el agua que no llega, a los más irredentos, con la venia de la curia. Dejando el campo mirando al cielo y con la boca seca, a ver si caen unas gotas.
Aunque me da “mucha tranquilidad”, saber que en Moncloa se había montado, “La Mesa de Sequía”, hace tiempo, y desde hace un año no se bailaba la danza de la lluvia a su alrededor. Para ser más exactos, desde marzo del año pasado.
¡Ya era hora! Una “Mesa para la Sequía” es algo así como la “Taula de Negociació” catalana o la de “Diálogo, pero a lo grande. Dicen que es como un foro técnico de diálogo, coordinación y cooperación interadministrativa de diferentes medidas autonómicas. Estamos en una “Spain is different”, que como no se apriete los “machos” le va a caer la del pulpo, que, según dicen las malas lenguas, en el tema de la sequía que, de toda Europa, España se lleva la peor parte. Y lo que te rondaré morena. Porque si el estado de los embalses a nivel nacional está por debajo del 43% de su capacidad, 20 puntos menos de la media nacional, esto pinta mal.
Ya tienen señalados en el “mapa” los territorios más afectados, según ellos: la cuenca del Guadiana, la del Guadalquivir y las interiores de Cataluña. Seguro que saldrán más, que la del Pisuerga da mucho de sí. Por ejemplo, pasa por el coto Doñana y Feijoo ha “prometido” que les llevará el agua, aunque no sé cómo porque la de allí es de acuíferos, pero, eso a quien le importa, lo suyo es llevar agua, aunque sea en burro, como aquellos aguadores de tiempos ha. En realidad, se escuda en el proyecto de las obras del trasvase del Tinto-Odiel_Piedras, que ya sabemos que estos proyectos pasan de unas elecciones a otras junto a la vara de mando y la llave de la hucha. Yo pienso, pero no tenerlo muy en cuenta, que mejor sería solucionar lo de los regadíos ilegales que, al final, pasará como el “Mar de Plástico” de Almería. Que sí, que es muy productivo y surte de productos a Alemania, pero ¿Qué pasa con el agua? ¿Es suficiente? Y ¿Cómo se reciclan los plásticos?, por no hablar de la mano de obra de inmigrantes con salarios más bajos que la media nacional. Según algunos expertos, podría ser el próximo “mar muerto” de España. Qué más da, así funciona la cosa cuando no se hacen planes de futuro. La cuestión es que hay muchas zonas con pérdidas irreversibles en cosechas de cereales y cultivos, como en Andalucía, Extremadura, Murcia y Castilla la Mancha. Aunque Navarra tampoco se ha librado de la “Niña” y el cambio climático.
Pero, en cuanto ha llegado la precampaña, que se hace tan larga como la propia campaña, de unas elecciones que llama a gritos un voto en blanco. La sequía ha pasado a un segundo plano, a pesar de que se use como arma arrojadiza. Ya se sabe que cuando se les deja abrir la boca, ni un chaparrón los hace callar. Comienzan a colgarse medallas, para demostrar quién es el menos malo, el malo o el peor, para hacerse con la vara de la alcaldía. Unas elecciones que dejan a los “trileros” poner sus “mesitas” con sus vasitos y bolitas; o a los vendedores de humo cantar las excelencias de sus brebajes milagrosos, incluso los hay que anuncian “crecepelo”, como si de una feria se tratase. Eso sí, los arreglos en las calles antes de las elecciones es un no parar, con unas prisas que se matan para poner parches y gastarse los últimos ahorrillos del erario público local.
Pero volviendo a la sequía. Cuento lo que pasa en Cataluña, en días que alertan de fuertes tormentas y granizadas, pero que en lo que llevamos de mayo sólo he sentido por la zona del Vallés Occidental, algunos chaparrones que no calan la tierra del jardín. Supongo, que las mismas alertas que pueden aplicarse a cualquier otro territorio que padezca la sequía en sus propias carnes.
Decía que, en Cataluña, afectará a casi 500 municipios con restricciones de agua, por no hablar de los agricultores (“pageses”) , que dicen que se olvidarán de las cosechas, que hay que tirar la fruta a tierra para salvar el árbol. Tan mal se ve la cosa que hay tres embalses catalanes que ya no permiten cargar agua a los hidroaviones para extinguir el fuego, y eso sí que duele. Lo principal es garantizar la supervivencia de los frutales, según el decreto de la sequía. Y los embalses están bajo mínimos. Aunque oyendo a la portavoz del Govern contestar a los “pageses” que, en lugar de arrancar la fruta verde, se deberían “arrancar los árboles”, si dentro de 10 o 12 días no llueve un poco, y a partir de ahí mirar eso de las indemnizaciones, que ahora están reuniendo información, es decir la burocracia se los come, mientras, los municipios costeros, ya están avisando de restricciones de agua en las duchas de las playas.
La Asociació Catalana de Comunitats de Regants (ACATCOR) (de l’Ebre, del Pantà de Riudecanyes, del Ter, de la Marge Esquerre Riu Muga, de Tarragona, de la Terra Alta), alerta sobre las graves consecuencias de la sequía en determinadas producciones, tantas que podría poner sobre las cuerdas las necesidades alimentarias, que en la actualidad no se llegan a cubrir ni el 40% de las mismas, y piden que se ponga en marcha la Taula de l’Aigua de Catalunya y sentar las bases del futuro Pacto Nacional de l’Aigua. ¡Cuan largo me lo fiais, amigo Sancho! si hay que montar otra “Mesa” para buscar soluciones con la que está cayendo.
Centrando el problema en la zona del Canal d’Urgell (Lleida), se prevé cerrar el riego a más de 50.000 Has. de cultivos y dicen que, sólo dejarán bajar agua cada tres semanas. Estimándose que las pérdidas serán millonarias.
El Pla d’Urgell que antes del Canal (150 años) se decía que era: “producto de un paraje triste y horroroso, pobre y sin vida” en el pasado, se ha vuelto “rico y fértil”.
Tal como lo describía el folclorista Valerí Serra i Boldú, en 1929, en el Álbum Maravella: ”El nostre Pla d’Urgell, d’avui, ric i fèrtil com no n’hi ha un altre, els nostres avis i àdhuc els pares d’alguns llegidors d’aquesta publicació, l’havien vist un paratge trist i basardós, pobre i sense vida. El seu terrer no és frescal com el de la Segarra, on hi vegeten molt bé arbres i plantes, malgrat no hi plogui, sinó com a Urgell”.
También llamado el Clot del Demoni, “nueve meses de invierno y tres de infierno” o la Tierra Seca (“Terra Eixuta”, decían los pageses). Tierra seca en un páramo de poca agua y mal repartida. Una tierra inhóspita y desagradable, rodeada de sierras que hacía frontera con la miseria (1).
No voy a entrar en buscar culpables, que los hay, por omisión o por negligencia, pero este Govern, el catalán, el de ERC, se mira demasiado el ombligo político, y deja durmiendo los problemas reales de la sociedad que “gobierna”, por decir algo correctamente político. Tampoco voy a entrar, en estos momentos, a poner el dedo en el ojo de qué sistema de riego es el más idóneo para la agricultura, si el de inundación o el de goteo, que, seguro hay muchos “asesores” distraídos en otros menesteres, que podrían buscar soluciones, con proyectos ejecutables para combatir la sequía, antes de que esta llegue. En lugar de dedicarlo a “apagar el fuego”. Eso de prevenir antes que curar no entra en el catálogo de los políticos. Pero alguien tenía que recordarlo.
Ahora que estamos en campaña, Farsánchez, nunca mejor dicho, ha levantado la chistera, por encima de la cabeza, y en lugar de un conejo blanco, ha sacado medidas contra la sequía. Lo de no trabajar en horas de máxima calor, cuando haya alerta naranja o roja, según la Agencia Española de Meteorología, no vale, es una tontería trampa, porque esto no hace llover ni llena pantanos y, además, pertenece a Seguridad e Higiene en el Trabajo, eso que él llama Seguridad laboral y ya debería cumplirse sin tanto “rezo” en el púlpito del mitin correspondiente. No obstante, lo de ayudas directas, es un caramelo que llegaría, si llega, cuando la burocracia lo permita y lo de tirar adelante obras de emergencia hidráulicas, tampoco le veo punta, pero si el lo dice, sin que le crezca la nariz, adelante. Yo tenía esperanzas en que le diera por drenar pantanos, ahora que están medio vacíos, y así acumular más agua en tiempos de las vacas llenas. Aunque lo que lo que mejor le va es tirar de la hucha y subvencionar al sector agrario en materia fiscal, laboral, social y financiera. ¡Mande! Eso lo hace cualquier gobierno, sin llegar a ser tan progresista como este. Al final nos sale el “cuento de la lechera”, porque todo depende de que la Comisión Europea desbloquee las ayudas del fondo de crisis a los agricultores. ¡Ojo! Que Italia, también está en la puerta del “convento”.
Al final, tendremos que esperar que los augurios del gurú meteorológico, Jorge Rey, se cumplan, que dice que habrá un cambio radical, guiándose por el movimiento de las hormigas. Y aquí me tenéis, mirando el jardín a ver que hacen los dichosos himenópteros. Según dicen, hay más de 12.000 especies, no la vayamos a cagar y nos equivoquemos de hormiga y matemos las centinelas de la lluvia.
Al Pedro, del no es no, le siguen creciendo los enanos, en un circo bastante zarandeado por los propios y
En un juicio de esta envergadura, con las cámaras escudriñando a los acusados, a los testigos, a los interrogadores, a
Ha vuelto la burra al pesebre. Desde que el “jarrón chino” abrió la veda contra la ley de Amnistía, no hay día que no se vea un “descamisao” mear fuera de tiesto. Lo malo es que, por un lado, no es que se les ría las “gracias”, sino que, se les va dejando la puerta abierta para METER cizaña entre los “suyos” si es que aún siguen siendo de los suyos, que eso estaría por ver.