Consejo de Ministras en Barcelona para festejar el 21D (I).
Consejo de Ministras La semana empieza con perspectivas calentitas: Por una lado, un Consejo de Ministras en Barcelona el próximo
Una forma diferente de ver la actualidad política y social.
Un balcón para la Historia.
Un Racó per a Catalunya.
Conclusiones y Bibliografía
La historiografía relacionada con la Inquisición proporciona indicios suficientes para hacernos dudar si es una inquisición que se transforma o son dos que en un momento determinado la medieval tiene que ceder el paso a la moderna porque han surgido nuevas formas de herejía que hacen más complejos lo métodos para acabar con ella. Hay autores que mantienen que la segunda sustituyó a la primera.
Para los Reyes Católicos, la idea no era mantener una Inquisición, necesitaban un organismo bajo su control, que llevara a cabo sus objetivos de persecución de la herejía y de la unidad religiosa de sus reinos. El proyecto no era fácil, por un lado, tenían que instaurar una organización nueva en Castilla, y en Aragón tenían que sustituir totalmente la que había, sincronizando un proceso que no estaba totalmente diseñado. Estaba claro que la Inquisición que pretendían implantar debería tener unas características propias y al mismo tiempo quedar fuera de la potestad pontificia, pero sin perder su naturaleza eclesiástica.
Fue el Rey Fernando II quien tomó las riendas de la nueva institución, el que se enfrentó al Papado para obtener las bulas que le permitieran tener un control real y el responsable de elegir a las personas adecuadas para cumplir los objetivos.
La Bula de 1478, en parte, fue el punto de partida, reunía la suficiente ambigüedad para permitir poner en marcha una Inquisición independiente del control del pontificado y sometida a la autoridad de la monarquía hispánica, pero aun no daba la suficiente libertad para derogar la vieja estructura medieval y al mismo tiempo nombrar inquisidores que sustituyesen a los nombrados por el Pontífice. De hecho, esa bula sólo contemplaba la Corona de Castilla. Fueron los reyes los que usurparon el poder para extenderla a la Corona de Aragón.
Pero no hubo facilidad para desarrollar la inquisición moderna española. En Castilla, los conflictos tenían diversos frentes: por un lado los antagonismos entre la nobleza castellana y los Reyes Católicos, por otro, las revueltas irmandiñas en Galicia, o los propios conflictos con Portugal, sin nombrar los provenientes de las malas cosechas, hacía que Castilla, todo unido a los graves enfrentamientos que no acaban nunca entre cristianos viejos y cristianos nuevos o conversos.
En la Corona de Aragón, y especialmente en Cataluña no presentaba mejores perspectivas: la salida de una guerra civil, el conflicto permanente de los remensas, y los choques políticos y sociales de la misma ciudad de Barcelona, entre la BUSCA y la BIGA.
Dos coronas con dos maneras de gobernarse, la más compleja la de Aragón donde cada reino tenía sus cortes y sus instituciones locales, con privilegios y constituciones que hacían del pacto un medio para gobernar.
En este contexto, la implantación de la Inquisición era rechazada continuamente, desde todos los frentes.
En sus primeros años de recorrido en Castilla, 1480 a 1481, surgieron elementos que hacían peligrar el proyecto: la violencia de las actuaciones de los delegados inquisidores en Sevilla, sembrando el terror en el territorio y levantando las primeras muestras de rechazo y también el primer complot de perfil político para asesinar a los frailes inquisidores.
El nombramiento de Tomás de Torquemada, como Inquisidor General para los reinos de Aragón, Valencia y Cataluña y, su presentación en las Cortes de Tarazona de 1484-1489, fue el factor determinante para la proyección de la Inquisición moderna en los reinos de Aragón.
Tarazona es un antes y un después. Fue un escenario político y el epicentro de las dos Coronas, donde Fernando el Católico y Tomás de Torquemada maniobraron para que la Inquisición fuese aceptada y aprobada por los delegados territoriales asistentes, con la salvedad de la ausencia de los representantes catalanes que no asistieron a la convocatoria. Una especie de laboratorio político-religioso, que sirvió para dar el empuje necesario de transformar la Inquisición medieval en una institución que sobreviviría más de trescientos años, hasta 1820.
La pieza fundamental fue Torquemada. Su habilidad y estrategia negociadora hizo que la maquinaria inquisitorial se pusiera en marcha, acelerando la expansión de la Inquisición. Nombra sus delegados de forma dudosa ante las jurisdicciones civiles, pasando por encima de los fueros y privilegios de las más importantes ciudades, además de romper la resistencia de la curia romana.
Es de reconocer que su nombramiento fue un acierto para la Inquisición.
Pero la presencia de la Inquisición encuentra mucha hostilidad en estos territorios que se transforma en una oposición jurisdiccional de tal envergadura que implica a todas las partes con un mínimo de poder.
Los consellers de Barcelona destacarán por su pertinaz rechazo y serán los sujetos más belicosos en este enfrentamiento. Conseguirán hacer dudar al papa sobre la oportunidad de paralizar el proyecto del Rey Fernando de implantar la Inquisición castellana. Según él, la prioridad era anteponer a todo: “el servicio de Nuestro Senyor Dios”.
La gran cantidad de correspondencia con los Reyes Católicos resalta la importancia de este enfrentamiento, cargado de hostilidad cortesana, donde los consellers defendían las libertades con tesón, siempre dentro de los cauces legales que establecían las constituciones, con razonamientos contrarios al establecimiento de la inquisición castellana.
Hubo una pequeña satisfacción al trabajo continuado de oposición de los consellers, relacionada con la excomunión del inquisidor Maestre Franco, en enero de 1487, y su sustitución por Maestre Spina, que pudo ser el final a la resistencia de las autoridades locales de Barcelona, ya que aceptaron prestar juramento al nuevo Inquisidor y con ello se aceptaba del establecimiento de la inquisición castellana en el territorio catalán.
ÁLVAREZ Palenzuela, Vicente A. “La Corona de Castilla en el siglo XV. La Administración Central”. Espacio, Tiempo y Forma, S. III Hº Medieval, t. 4. 1991. P. 79-94.
AZCONA, Tarsicio de. Isabel la Católica. Vida y reinado. La esfera de los libros, S.L. Madrid. 2002.
BARROS, Carlos. “Lo que sabemos de los irmandiños”. Clio &Crimen. Nº 3. 2006. P. 36-48
BELENGUER Cebrià, Ernest. Col.lecció documental del regnat de Feran II i la ciutat de València (1479-1516). Vol 1. Fundació Noguera. Barcelona. 2011.
BENNASSAR, Bartolomé. Inquisición española: poder político y control social. Ed. Crítica. Barcelona. 1984. 2ªEd.
CARRERAS i Candi, Francesch. “L’Inquisició barcelonina, substituïda per l’Inquisició castellana (1446-1487)”. Anuari MCMIX-X, Ref. 48. Edició: 1911. Institut d’Estudis Catalans. Barcelona. 1911. Págs: 130-177.
CONTRERAS, Jaime. “La Inquisición Aragonesa en el marco de la Monarquía Autoritaria”. Revista Jerónimo Zurita, 63-64. 1991. Págs. 7-50.
CRESPO Vargas, Pablo L. La Inquisición Española y las supersticiones en el Caribe hispánico a principios del siglo XVII. 2011. Impreso en EE.UU.
ESCUDERO, José Antonio: Estudios sobre la Inquisición. Marcial Pons, Ediciones de Historia. Colegio Universitario de Segovia. Madrid. 2005.
FONS MUNICIPALS. Dietari de l’antic Consell barceloni. Vol. III. 1478-1523. 08/1B XXX. Arxiu Històric Ciutat Barcelona.
FORT i Cogul, Eufemià. Catalunya i la Inquisició. Edit. AEDOS. Barcelona. 1973.
GARCÍA Cárcel, Ricardo (1998). “La Inquisición en la Corona de Aragón”. En Revista de la Inquisición, 1998, Nº 7, 151-163.
HERNÁNDEZ Hernández, Bernat. “Un Centauro de Corona e Iglesia. La dimensión jurisdiccional del Santo Oficio”. En VASSALLO, Jacqueline y PEÑA Díaz, Manuel (coords.). La Inquisición. Viejos temas, nuevas lecturas. Editorial Brujas. Córdoba (Argentina). 2015 (Págs. 47-62)
KAMEN, Henry. “Como fue la Inquisición. Naturaleza del tribunal y contexto histórico”. En Revista de la Inquisición, 2, págs. 11-21. Editorial Complutense. Madrid. 1992.
LLORENTE, Juan Antonio. Anales de la Inquisición desde que fue instituido aquel tribunal hasta su total estinción en el año 1834. Publicada en Madrid. 1841.
LEA, Henry C. Historia de la Inquisición española. Vol. 1. Fundación Universitaria Española. Madrid. 1982.
MARTIN Galán, Manuel M (1999). “La Administración Central de la Monarquía Hispánica en la época de los Austrias”. En AA.VV. El Patrimonio Documental: Fuentes documentales y archivos (pp. 38 y ss.). Coords. Serrano Mota y García Ruipérez. Ed. de la Universidad de Castilla-La Mancha. 1999. Cuenca.
MARTÍNEZ Díaz, Gonzalo. Bulario de la Inquisición Española: hasta la muerte de Fernando el Católico. Editorial complutense. Madrid. 1998
MAYORAL López, Rubén (2002). “Los orígenes del Tribunal de Barcelona. Los inquisidores del santo oficio catalán en el siglo XVI”. En Juan Bravo Lozano editores. Espacios de poder: cortes, ciudades y villas (s. XVI-XVIII). Vol. 2. (pp.385-422).UAM. Madrid.
MORENO Martínez, Doris. La Invención de la Inquisición. Marcial Pons, Ed. Madrid. 2004.
NARBONA Vizcaíno, Rafael. “La introducción de la Inquisición en las ciudades de Castilla y de la Corona de Aragón”. En LORENZO Pinar, Francisco Javier (Coord.). Tolerancia y Fundamentalismos en la Historia. XVI Jornadas de Estudios Históricos, Ed. Universidad de Salamanca. Salamanca. 2007.
RIERA Viader, Sebastià. Cartes de Ferran II a la ciutat de Barcelona (1479-1515). 1999. AMCB -Ajuntament de Barcelona.
ROVIRA I Solà, Manuel. Catàleg dels pergamins municipals de Barcelona. Anys 1441-1500. (volum IV). AHCB. Ajuntament de Barcelona
RUIZ-DOMENEC, José Enrique (2014) Isabel la Católica o el yugo del poder. Ediciones Península. 2014. (eBook). 170 págs.
SABATÉ i Curull, Flocel. “Catalunya Medieval. La Catalunya Trastàmara”. En Arturo PÉREZ, Flocel Sabaté, Antoni Simon i Albert Balcells. Història de Catalunya. Dir. i coord. BALCELLS, Albert. L’Esfera dels llibres. Barcelona. 2004-2006. Págs. 414-418
SESMA Muñoz, José Ángel. “Violencia institucionalizada: El establecimiento de la Inquisición por los Reyes Católicos en la Corona de Aragón”. Aragón en la Edad Media. Nº 8. 1989. Págs. 659-674.
SIMON i Tarrés, Antoni. (2004). “Catalunya dins la Monarquia hispànica dels Reis Catòlics i dels primers Àustries. Les dificultats de l’encaix constitucional.” En Arturo PÉREZ, Flocel Sabaté, Antoni Simon i Albert Balcells. Història de Catalunya. Dir. i Coord. BALCELLS, Albert. L’Esfera dels llibres. Barcelona. 2004-2006.
TORRES de Castilla, Alfonso, es el seudónimo con que escribía el político Fernando Garrido Tortosa (1821-1883). Historia de las persecuciones políticas y religiosas. TOMO I. Imprenta y Librería de Salvador Manero. Barcelona. 1863
VAL Valdivieso, Mª Isabel del. “Conflictividad Social en la Castilla del siglo XV”. Acta historica et archaeologica mediaevalia, Nº 26. Pp. 1033-1049. En RACO.
Revista de la Inquisición. Años: 1991-1992-1994-1995-1998-1999-2005-2006.
Consejo de Ministras La semana empieza con perspectivas calentitas: Por una lado, un Consejo de Ministras en Barcelona el próximo
Entrando en las oscuras cloacas de la policía, nos encontramos, al levantar la tapa, que hay una “policía patriótica” que acompaña al “establishment” como lacayo, sin librea, para que el carruaje político-judicial que tiene las riendas, no se salga de las rodadas, lo de la democracia no tiene nada que ver con ellos.
La elección del artículo de Georges Orwell (ANEXO 1) se debe al simbolismo de la presencia en la Guerra Civil española, y también en Barcelona durante Los Hechos de Mayo de 1937, de las Brigadas Internacionales, la prensa internacional, un miembro del POUM y un escritor, todo ello en una misma persona, que creyó en la legalidad de la República española frente a un ejército levantado en armas contra ella. Primero como corresponsal de guerra y después alistándose en las milicias del POUM para luchar contra el fascismo en el Frente de Aragón, fue un testigo lúcido en las calles de Barcelona , viviendo en primera línea lo que algunos historiadores han considerado como una guerra civil dentro de la guerra civil.