Es tan repetitiva la noticia que no sé si es necesario hacer una reunión de tal envergadura para un solo asunto a debatir. Y mover a tanto personal, con el jaleo que tiene eso. Para ese viaje no se necesitan alforjas. Un decreto-Ley y asunto listo.
La vocera mayor del reino, dice que no tienen nervios. ¡Mejor!. “Que están trabajando para que todo sea normal”. Pero ¡Alma de cántaro!, como va a ser normal ir a una reunión de trabajo con la guardia pretoriana de 9.000 agentes vestidos de robocops. Para mí, que hay algo detrás que no llegamos a ver. Porque si no, ¿A qué viene decir que:”Es una demostración de normalidad”?
Pues si a esto se le llama “demostración de normalidad” veremos el viernes como se le va a llamar, porque hay una gran movilización contra el dichoso Consejo de Ministras de Sánchez. Será un Black Friday con retraso, y la bolsa de la compra vacía.
¿Y si todo esto tuviera que ver con las elecciones que hay a la vuelta de la esquina? Es sólo una duda que se me plantea, después de la caída del andamio andaluz. Allí han salido escaldados por culpa de que la derecha, más la derecha, derecha doble y mitad, sacando a retortero hablar de Cataluña, de los catalanes, del procés, de los independentistas y del sursum corda, les ha ido de cine. Y ¿Andalucía para cuando? Y habrán pensado que para la próxima, no le pillan fuera de juego.
O, por lo de la comida de Navidad con los amigos de Foment de Treball, en el Hotel Sofía, que ha perdido lo de princesa (ya era hora con el tiempo que ha estado de reina), en realidad, estos son los putos amos del negocio y los demás le bailamos el agua para recoger sus migas de pan, desde el más arriba hasta el de más abajo. Donde manda patrón, marinero al agua.
Dicen las malas lenguas que irá Sánchez, Ábalos y cinco ministras. Que el “muy Preparao” dará esquinazo, porque no quiere perder la silla. Los demás harían multitud, aunque seguro que los «representantes sindicales» no faltarán al papeo.
¡Ya era hora de romper con la igualdad, en positivo! Me pregunto ¿Si por la parte de la patronal habrá la misma proporcionalidad o eso queda para la foto?, porque a esta gente no hay quien le gane a machismo, si no mirad los consejos de administración de sus empresas. Aunque, dicen que, en secreto, ya ha habido una reunión para negociar una reunión, que parece ser que no habrá tal reunión entre Sánchez y Torra. Pero a Torra le están dorando el menú para que vaya, que habrá barra libre, canapés, y cócteles (de los bebibles, de los otros no), incluso le han ofrecido que habrá chupitos de Ratafía. Y ¡ojo! que los CDR’s, también quieren estar en los aperitivos. Desde luego que los camareros van a estar muy distraídos para saber quién le ha pedido el entrecot o el rape a la plancha, y al mismo tiempo mirar por la ventana para informar al Maître, que informe al personal de lo que pasa en la calle. Y las lenguas de doble filo silban que Sánchez esconde en la manga una “cumbre” económica, entre los aperitivos y los entremeses que puede agriar la comida a cualquiera.
Y, al final, si lo hay, el encuentro entre Sánchez y Torra, que si sí, que si no, que la tarara niña, que la he visto yo…Como es habitual en estos casos, para que todo parezca normal, vuelta el burro a la cebada de la normalidad. “demostrar a la ciudadanía (la de aquí, la de allí o la del medio) que es una gran oportunidad…” y erre que erre, con palabras vacías e intenciones oscuras. Cada uno quiere hablar de su libro y al final no sabremos de que va la cosa.
Pero hablar, lo que se dice hablar, será como aquella conversación entre dos sordos:
- ¿Vas a pescar?
- No. Voy a pescar.
- ¡Ah! yo creía que ibas a pescar.
Porque lo que se dice empezar el dialogo y ¿por dónde?, es más misterioso que el tercer secreto de Fátima. Uno quiere hablar de referéndum, otro dice que dentro de la Constitución. Pero si dentro de la Constitución no dice nada de Referéndum. Pues, si no dice nada, hay que hablar dentro de la Constitución. A ver si resulta que la CE es un jacuzzi y nosotros mirando a otro tejado.
Bueno, para que nos aclaremos, si eso es posible, Torra dice que si es para tratar “los temas de fondo”, que arrieritos somos, y por el camino nos vemos.
Y la voz sibilina de la vocera señala que:”corresponde al anfitrión comportarse según los usos y costumbres”… Esto me desborda. Si desde el 1976 no ha habido ningún Consejo de Ministras en Cataluña y este ha sido metido con calzador, con un despliegue policial sólo visto el 1-O para rebajar tensiones, ¿Cómo se le puede llamar, según los usos y costumbres y con normalidad?
Esto trae una cola que se la pisa. Tendremos el placer de disfrutar el 21D, de una pica en Barcelona, el despliegue de los “piolines”, las concentraciones a “tutti fruti”, la Comida de Navidad y la, posible, reunión de Sánchez-Torra para hablar por hablar, de que no van a hablar de lo que todo el mundo quiere que hablen, para resolver un problema que por ahora no tiene solución. O como dice el dicho:”Toda solución tiene un problema”.
Y entre bastidores asoma Zapatero metiendo el dedo en el ojo de Sánchez, al mejor estilo Mourinho, defendiendo las negociaciones con los independentistas catalanes (vivir para ver), y que no son “golpistas” ¡leche! Y los presos políticos siguen encerrados, y cuatro de ellos en huelga de hambre para que la “justicia” no quede en el cajón del Constitucional criando malvas.
Y el IBEX pidiendo que los premios Princesa de Girona sean en Madrid. Y nos sorprende, después que la Final de la Copa Libertadores argentina se jugara en Madrid, que ya es tener ganas de venir los colonizados a la capital del imperio que los colonizó, o que se negociara que el Barça-Girona tuviera lugar en Miami. Esto es para llorar y no echar gota. Pues nada el Consejo de Ministras, que tendría que ser en Moncloa como es habitual, se haga en Barcelona que está a la vuelta de la esquina, con todos los papeles de un lado para otro.
Siempre nos queda Gibraltar, aunque con el seguimiento a un submarino nuclear inglés, por parte de un barco español, ¿no sería el del himno a toda pastilla?, la tensión está servida.
Estoy empezando a preocuparme, porque llevo varios artículos sin hablar de Puigdemont.
Yo, por si acaso, saldré a pasear por la bonita ciudad de Barcelona que estará muy tranquila y con toda normalidad disfrutaré del paisaje urbano.
Que todo sea por la “normalidad”. Esto está que echa humo.