(II) LA CRISIS SISTÉMICA DEL ESTADO ESPAÑOL. El poder judicial y su corte de “puñetas”
Cuando el Poder Judicial se mueve en la interinidad, al más puro estilo del funcionariado español, se enroca en sí mismo, no sustituyendo los miembros del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional cuando corresponde, porque un partido (llámese PP) juega al filibusterismo en el Congreso, esperando que otras elecciones generales les de mayoría y así poder gobernar y, de camino, mantener a sus “peones de brega”, léase miembros del Poder Judicial, haciendo de la separación de poderes una “milonga” que avergonzaría a Montesquieu y a cualquiera que espera que la democracia llegue sin martingalas.