La justicia: ¿colonizada o secuestrada por el poder judicial?
Cuando un teniente fiscal, Luís Navajas, del T Supremo, número dos de la fiscalía, que no es moco de pavo, con 82 dianas para jubilarse, decide denunciar que ha recibido presiones de dos fiscales del TS, (Consuelo Madrigal y Fidel Cadena), compañeros de fatigas que querían influenciarlo, para que no se opusiera a la admisión de 21 querella contra el “gobierno” por la gestión del Covid-19, es que el tan cacareado Estado de Derecho hace aguas y va más retorcido que la letra de un médico.
