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Juicio 1-O: la rebelión tenía una cara de odio aterradora.

Después de la testificación política. La de no sé, no me acuerdo, es posible, eso lo hacían los operativos, y yo me enteré por la tele, mientras tomaba un refrigerio, llegan los operativos, cargando sobre sus espaldas el peso de la “responsabilidad política” convertida en cruz de semana santa y sin un Cirineo que llevarse a la boca. En resumen, nadie encontraba la aguja de la culpa en el pajar de las responsabilidades.

Y, como un ramalazo, me viene a la memoria la Trinca y su: “La dansa del sabre” Y el estribillo de: “Tranquil, Jordi, tranquil que és la Guardia Civil, tu tranquil…” Nada es nuevo sobre la tierra.

Ahora sin tricornio acharolado pero con la cara “tapada”, ante las cámaras, la “benemérita”, la de “Todo por la Patria”, y “Alto a la Guardia Civil”, los que dan el do de pecho aunque distorsionen el relato. Siguiendo el paso marcado por sus “jefes chusqueros”, navegando por la “realidad” de Matrix con el temor a quedar desconectados y sin paracaídas. ¡Tranquilos que todo está atado, y el relato se hará a medida! Que tenemos un Marchena que no nos lo merecemos.

Han dejado claro, la poca simpatía que tienen al cuerpo de los Mossos. Suele pasar en las mejores familias, donde los celos profesionales dejan ver la cara oculta de la envidia. Pero esta vez, eso queda pequeño. El ensañamiento está articulado para que los Mossos acerquen la ficción de la rebelión a un primer plano: cuerpo armado y escurriendo el bulto… y seguimos sin vídeos que puedan dejar con el culo al aire a más de uno, y de dos. Nada es verdad, ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira. Y si el cristal lo tiene Marchena, además del mazo, y el VAR.

La “furia” de los manifestantes, se transformó en escupitajos, algo así como al Borrell pero en la calle y con las ventanillas de los coches subidas, y de dos a cinco botellas de plástico le lanzaron, y un montón de flores (claveles que los vi) eran arrojadas contra los vehículos y contra los agentes, que eso de las flores y el desengrasante son armas de destrucción masiva.

Y cuando los agentes, “muy amablemente”, les pedían que se apartaran con la punta de las botas, con los puños, con los escudos y las porras, o les tiraba del pelo, los manifestantes, convertidos en “muros humanos” les miraban con un “odio” que daba pavor, y se resistían a la acción policial con un pacifismo terrorífico, que “habían perdido la vergüenza”. Aunque como los “policías”, en aquellos momentos ya eran “piolines” vestidos de robocops, pues eso, unos piolines “acongojados” que fracturaban puertas en lugar de reventarlas, como es habitual.

Y sus cámaras enfocaban hacia el frente, pero no hay vídeos grabados de sus actuaciones. Qué raro. Ellos estaban hipnotizados por las miradas de “furor” de los que estaban sentados en el suelo, con las manos en alto, que cantaban y gritaban: “votarem” y otros cánticos de carácter violento, como l’Estaca, y els Segadors. Porque eso de “fills de putes”, “repressors”, “fora les forces d’ocupació”, y otros epítetos, como que los decían en catalán y no se les entendían, se quedó en “insultos varios”.

La declaración más impactante fue hecha por un subteniente de la GC en el registro de Unipost, cuando vio “el reflejo del odio en la cara de la gente”. Que fuerte. También explicó la forma rocambolesca de salir de la empresa, por una calle paralela y en obras. Los Mossos los metieron en una “ratonera”, palabra inducida por la fiscal, que se sonreía disimuladamente cuando el testigo entraba al capote, y nunca mejor dicho. Aunque con los “nervios” no dijo que el capó del coche estaba lleno de claveles, un pequeño detalle sin importancia. Aunque otro testigo ha señalado la buena colaboración de los Mossos, porque bajaron de los vehículos y cargaron contra la “masa”. Algo es algo. No todo iba a ser poner trampas.

Ante estas escenas de “terror” admiten que ningún vehículo ha sufrido daños, ni tampoco los agentes, que ninguno se ha dado de baja, ni recibieron apoyo psicológico después de los hechos. Donde no están muy de acuerdo es en otros registros de aquellos días de septiembre. En el caso de los despachos de Patrimonio y Hacienda, han mostrado unas escenas no violentas, aunque aquí buscaban “malversación, sedición y desobediencia”, tres en uno, y algo pillarán, pero no lo llevaban preparado para encontrar “violencia”.

Así que en las oficinas de Hacienda se volvieron “locos” cogiendo papeles: “Va a ser espectacular” dijo, “había mucha documentación sobre estructuras de estado”, aunque la Agencia Tributaria catalana no podía funcionar al día siguiente de la declaración de independencia. Pero que había un programa de IBM con una factura de casi ¼ de M €: “creo que estaba pagada”. Volveremos a preguntar a Montoro que estaba seguro que no hubo malversación, o a MpuntoRajoy que va detrás, o delante, porque no se aclaran si lo vieron por la tele o se lo contaron.

Otro agente, que estuvo dentro de Economía en el registro, dice que este se pudo hacer “con normalidad” y al ser preguntado por las defensas, dijo que para hacer el atestado-informe, relato, o lo que sea, había visionado más de 80 horas de programas de Atresmedia, Mediaset y TV3, desechando las grabaciones que mostraban conciertos y decantándose por las “imágenes del asedio” porque eran “las más significativas. Pero no estaba presente, se supone que el atestado debería ser de lo que estaba viendo en directo, pero lo hizo en diferido.

“Masa”, “tumulto”, “actos violentos”, “terror”, “rabia controlada” “intento de asalto”, “hostigamiento”, que fueron “grabados” e “increpados” que le gesticulaban con los dedos de la mano, no sabe si le hacían la peineta o la v, “se había perdido la vergüenza”. “Parecían delincuentes”. Táctica de guerrilla urbana: “que consistía en sentarse en el suelo y cruzar los brazos”. Alguien se debió perder alguna clase sobre tácticas guerrilleras.

– Abogada del Estado: “¿Entonces, lo hicieron para haceros perder el tiempo?”.

– Testigo oculto GC: O eso, o para que se viera la violencia ejercida sobre ellos.”

Te pillé. Has dicho la violencia ejercida sobre ellos…No la ejercida hacia vosotros. ¿Ahora qué?

Encontraron una urna, pero era de cartón, de las buenas, no encontraron ninguna porque las habían escondido. Oyéndoles declarar, no me sorprende que no encontraran las urnas. Del “producto deslizante”, llamado “la trampa de Fairy”, ni rastro en los informes. Despiste, o dejadez, porque sacarlo a relucir un “delegado del gobierno” debería haber sido importante.

No más preguntas señoría. Métase los vídeos en la toga y cuando disponga de tiempo los veremos comiendo palomitas. Pero, por favor, un adelanto de la sentencia que dicen por los mentideros de la villa, que ya está en el horno.

En cuanto a los “informáticos” que examinaron los correos, mejor dejarlo para otro día porque, lo tuvieron muy chungo al no ser “expertos de informática”, sino simples analistas de los correos que le dieron.

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