La luz: monstruo de día, fantasma de noche.
Dando un paseo por los titulares del “quiosco digital”, para ver que nos deparan las cosas mundanas. Que son esas “cosillas” que no le damos importancia pero que se nos meten hasta en la cocina. A veces nos vienen por la retaguardia, otras de frente, pero nunca sabemos por dónde nos darán la cornada. Y del primer titular no paso. Me ha dejado “deslumbrado”. Me refiero a las tarifas horarias de la Luz y la madre que las parió.