Un relator fantasma se pasea desde Moncloa a Colon.
Un “relator” fantasma, o un fantasma relator, se ha paseado desde los sótanos de la Moncloa hasta el mástil de
Agora de Historia y Opinión
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Pensaba que la época en que la realidad forzaba al cine a copiarla, había pasado de moda con Berlanga. Resulta que no. Que la realidad está empujando para salir en las plataformas, vestida de humor negro, incluso sin humor. Para el caso que se le hace, mejor hacer de palmero, quedarse en el sofá, y agitar la “catalanofobia” hasta que el voto esté maduro y entre en mi saco.
Si tuviera que elegir entre las películas de Berlanga, me quedaría con “El Chusquero del Supremo busca las urnas” o algo parecido. No la busquéis en Google, que producción aún están buscando los exteriores, porque lo que es el interior, ya los tienen apalabrados con Marchena que es el mejor actor del reparto, y más serio que Fernán Gómez, no sólo en la mala leche. Berlanga aun está trabajando en el guión, aunque lo hace en “B”, porque sería complejo declarar a Hacienda que no estaba muerto, que estaba tomando cañas… Un abrazo maestro Berlanga, estés donde estés.
El esperpéntico panorama de un Estado metido con fórceps en la Constitución del 78, por no decir una Constitución forzada a aparentar una democracia que quiere ser, pero no puede.
Todo el sistema judicial, “agarrado por detrás”, según el vocero del PP. Un presidente y cuatro vocales en medio de la sospecha de parcialidad. En torno a un relato que quiere hacernos ver Una rebelión sin armas y una malversación sin fundamento. Un juicio que desde el comienzo deja perlas de este nivel reflejadas en twitter, a vuela pluma, más bien parece un juicio a la española, o contra la democracia española para no ir con tapujos.
Marchena: Hacemos un paréntesis para descansar
O. Junqueras: Lástima, ahora que íbamos lanzados. (risas).
Marchena: pone la guinda, “prohibiendo” reír en la sala, bajo pena de expulsión. La ley Mordaza, no derogada, entra en escena.
Fiscal Chusquero: ¿Le intervinieron el teléfono?
J. Forn: No lo sé. Normalmente no avisan.
F. Ch: ¿Ha sido detenido alguna vez por sus ideas?
J. Forn: En 1986 me detuvieron por llevar una bandera catalana?
F. Ch: Digo por sus ideas.
¡…A VER COMO TE LO EXPLICO, TRONCO!
F. Ch: ¿Qué dijeron los presidentes de ANC y Òmnium en la reunión?
J. Forn: Estaban en la cárcel.
F. Ch: Los vehículos de la GC devastados fueron 7.
J. Forn: ¿Devastados? Fueron 2.
F. Ch: Yo no he dicho devastados, he dicho destrozados.
J. Forn: Acaba de decir devastados.
Si esto es el principio del juicio, del que se espera que dure tres meses, no me imagino cómo puede ser entrevistar a los tropecientos testigos que van en la lista.
Esta es la parte lúdica, para no llorar, que si entramos en la parte seria, con un Marchena metiendo prisa porque las elecciones se le amontonan, y con el tiempo le van criando. Eran dos, o tres, y ahora son tres, o cuatro.
¡Qué Semana Santa nos espera! El cirio se va a quedar pequeño, y las estaciones del viacrucis se van a hacer más largas que la lista de políticos corruptos.
Un “relator” fantasma, o un fantasma relator, se ha paseado desde los sótanos de la Moncloa hasta el mástil de
Desde el FINANCIAL TIMES (diario británico), que no es moco de pavo entre el mundo económico, han levantado las cejas sorprendidos por como afilan las facas los políticos de la oposición al P$O€. Los del PP, por un lado, que amenazan continuamente con darle un tajo donde más le duela a Pedro “Virusánchez”. Y por el otro los del Caballo Bayo y la pistola “Tizona”, que campean alegremente por las praderas vacías del Madrid, mientras el confinamiento retiene a la población vigilando al vecino para que no saque el perro más de tres veces, ni sea uno de los gilipollas multados en esta primera entrega del estado de alerta. Porque si recordamos bien, es la primera vez que las multas son contra los “gilipollas” que se saltan el confinamiento.
Partiendo de uno de los mayores corruptos de la Spain imperial, un tal Duque de Lerma, favorito del III de los Felipes (S. XVII), inició la carrera de la corrupción desde la base, llegando a lo más alto de la profesión, tocando todos los palos de la baraja, allí donde el delito económico podía sentar cátedra. Salpicando todos los entornos de la realeza, la política, las finanzas y la iglesia, donde llegó a manipular para ponerse el capelo cardenalicio y así evitar que lo ejecutaran junto a su secretario. Y es que lo de estar aforado no se estilaba aún, pero, para eso estaba la Iglesia, que daba inmunidad a cualquier delito. Una coplilla del tiempo, decía: “para no morir ahorcado, el mayor ladrón de España se viste de colorado”.