A Sánchez se la están dando con queso.
Una semana un tanto extraña para Sánchez. Según parece, y a vista de drom, están jugando a la “gallina ciega”
Una forma diferente de ver la actualidad política y social.
Un balcón para la Historia.
Un Racó per a Catalunya.
Pensaba que la época en que la realidad forzaba al cine a copiarla, había pasado de moda con Berlanga. Resulta que no. Que la realidad está empujando para salir en las plataformas, vestida de humor negro, incluso sin humor. Para el caso que se le hace, mejor hacer de palmero, quedarse en el sofá, y agitar la “catalanofobia” hasta que el voto esté maduro y entre en mi saco.
Si tuviera que elegir entre las películas de Berlanga, me quedaría con “El Chusquero del Supremo busca las urnas” o algo parecido. No la busquéis en Google, que producción aún están buscando los exteriores, porque lo que es el interior, ya los tienen apalabrados con Marchena que es el mejor actor del reparto, y más serio que Fernán Gómez, no sólo en la mala leche. Berlanga aun está trabajando en el guión, aunque lo hace en “B”, porque sería complejo declarar a Hacienda que no estaba muerto, que estaba tomando cañas… Un abrazo maestro Berlanga, estés donde estés.
El esperpéntico panorama de un Estado metido con fórceps en la Constitución del 78, por no decir una Constitución forzada a aparentar una democracia que quiere ser, pero no puede.
Todo el sistema judicial, “agarrado por detrás”, según el vocero del PP. Un presidente y cuatro vocales en medio de la sospecha de parcialidad. En torno a un relato que quiere hacernos ver Una rebelión sin armas y una malversación sin fundamento. Un juicio que desde el comienzo deja perlas de este nivel reflejadas en twitter, a vuela pluma, más bien parece un juicio a la española, o contra la democracia española para no ir con tapujos.
Marchena: Hacemos un paréntesis para descansar
O. Junqueras: Lástima, ahora que íbamos lanzados. (risas).
Marchena: pone la guinda, “prohibiendo” reír en la sala, bajo pena de expulsión. La ley Mordaza, no derogada, entra en escena.
Fiscal Chusquero: ¿Le intervinieron el teléfono?
J. Forn: No lo sé. Normalmente no avisan.
F. Ch: ¿Ha sido detenido alguna vez por sus ideas?
J. Forn: En 1986 me detuvieron por llevar una bandera catalana?
F. Ch: Digo por sus ideas.
¡…A VER COMO TE LO EXPLICO, TRONCO!
F. Ch: ¿Qué dijeron los presidentes de ANC y Òmnium en la reunión?
J. Forn: Estaban en la cárcel.
F. Ch: Los vehículos de la GC devastados fueron 7.
J. Forn: ¿Devastados? Fueron 2.
F. Ch: Yo no he dicho devastados, he dicho destrozados.
J. Forn: Acaba de decir devastados.
Si esto es el principio del juicio, del que se espera que dure tres meses, no me imagino cómo puede ser entrevistar a los tropecientos testigos que van en la lista.
Esta es la parte lúdica, para no llorar, que si entramos en la parte seria, con un Marchena metiendo prisa porque las elecciones se le amontonan, y con el tiempo le van criando. Eran dos, o tres, y ahora son tres, o cuatro.
¡Qué Semana Santa nos espera! El cirio se va a quedar pequeño, y las estaciones del viacrucis se van a hacer más largas que la lista de políticos corruptos.
Una semana un tanto extraña para Sánchez. Según parece, y a vista de drom, están jugando a la “gallina ciega”
El significado de miserable, nos lleva a un personaje que se comporta con avaricia y mezquindad, que actúa con vileza y mala intención, que es malo y perverso. Persona malvada y capaz de cometer acciones viles contra otra. En resumen, una persona miserable que se aprovecha de otros y les engaña para su provecho.
Pues sí, la AMNISTÍA forma parte del regateo político, y estamos en un momento en que, hablar de ella, es como nombrar la soga en casa del ahorcado. Una amnistía que se ha metido en medio de las investiduras como “piojos en costura”. A unos les pica más que a otros, pero después de rascarse se hace más llevadera. Es decir, a la derecha le levanta sarpullido que no se les haya ocurrido a ellos negociarla, y a la seudo izquierda, porque de izquierda cada vez queda menos, se la ha encontrado a la puerta de casa , a pesar de, que le ha robado la “cartera” en uno de los mejores regates que se recuerdan desde el inicio de la supuesta “Transición”.