Manifestación contra el terrorismo en Barcelona
Esta tarde he participado en la manifestación contra el terrorismo en Barcelona. Según la Guardia Urbana, había alrededor de medio
Una forma diferente de ver la actualidad política y social.
Un balcón para la Historia.
Un Racó per a Catalunya.
Hoy presento este vídeo, que en su día me agradó, y quiero rememorarlo por la belleza que se desprende en su conjunto.
La campaña turística de Catalunya se inició el año 2018, con la presentación de un filme promocional por parte de la Agencia catalana de Turismo, denominado “La ruta de l’Atzar”. Una pequeña película con un gran potencial, que ha conseguido premios en diferentes festivales internacionales, hasta ser ganadora del Grand Prix, concedido por el comité Internacional de Festivales de Films Turísticos ( CIFFT), en Viena. Más de 3.000 películas de 106 países, algo así como el mejor premio del mundo en esta categoría.
Para ello se ha usado, el llamado “Storytelling”, o el arte de contar historias, utilizando formatos visuales, y dejando la palabra detrás de la música.
Y es que la historia lo merece. Un diario con rutas personales, perdido en una estación de tren, por un cantante y encontrado por dos jóvenes entusiastas con sus mochilas de equipaje, da pie a un recorrido por todo el territorio catalán. Y la canción mítica: “Qualsevol nit pot sortir el sol” de Jaume Sisa, haciendo de marco de la belleza y las características de Catalunya. Singular para el turismo en todas sus vertientes, y mostrando un patrimonio cultural, desde el más conocido internacionalmente, como el más local y desconocido.
Merece la pena ver el vídeo. No quedarás indiferente.
Esta tarde he participado en la manifestación contra el terrorismo en Barcelona. Según la Guardia Urbana, había alrededor de medio
“Amigo mío, el que es un miserable no deja de ser miserable en carroza, a caballo y a pie. Por eso no creo nunca a ningún miserable, ni en el arrepentimiento de ningún miserable. ”GOETHE
Los miserables, a veces nacen, a veces se hacen, y otras se perfeccionan desde su nacimiento hasta que florecen en la vida pública.
No hay nada como unas elecciones generales para comprobar la “lealtad” de los militantes, ya sean de un partido mayoritario, como de uno minoritario. Aunque, la culpa, la buscan en el exterior de sus cortijos, la realidad, es que viven anclados en viejos estereotipos que no les permiten avanzar en el camino de la democracia, a pesar de que sigan voceando que “estamos en una democracia plena”.