La CORRUPCIÓN es el birrete del propio estado (IV-4). “La dictadura franquista monta su propio mercado negro: EL ESTRAPERLO.»
Con un sistema económico viciado, como era la Autarquía. Un intervencionismo estatal que lo acaparaba todo: los militares en las fábricas, donde era más importante seguir fabricando maquinaria y armas para la guerra que utensilios para producir; la iglesia en la educación, “salvando” almas del infierno, ante la proliferación de “demonios rojos”, en lugar de salvar de la pobreza los cuerpos hambrientos de la feligresía; los falangistas en medio de la población intentando adoctrinarla política y socialmente, mientras hacían de las paredes de los cementerios sus “cotos privados de ejecuciones”;