Cuando la casualidad deja de serlo. la sospecha prevalece
Decía F. von Schiller, filósofo, historiador y escritor que, “no existen las causalidades que, los que nos parecen meros accidentes emerge siempre de la fuente más profunda del destino”. Es posible, aunque lo del destino es tan poco fiable, como decir que alguien trazó un mapa y se van cumpliendo los hitos tal como están referenciados en el mapa. Pero, ¿quién soy yo para rebatir tales pensamientos? Y después de la “salida” de Villarejo, dando un traspiés para adelantar camino. Yo también creo que la casualidad no existe.