
Los descamisaos se acercan a la ultraderecha, cuyo ideario emboba a los barones.
Lo que se oye y se lee estos días sobre dictaduras mejores o peores, es de juzgado de guardia, especialmente cuando los berridos vienen de las fauces “socialistas” que vivieron su política en la clandestinidad. Iban de “descamisaos” y con chaqueta de pana. Y ahora