Después de cinco años, se rompió la baraja
Cinco años ha sido mucho tiempo para desenredar la madeja y dejar al personal frustrado y desengañado, ya que la ruta del 1-O no tenía las marcas claras, a pesar de un resultado excelente del 52% a favor de la independencia de Cataluña. Pero los partidos políticos implicados en el Referéndum, no tenían hoja de ruta para el después. Y se quedaron a merced de las olas y sin viento que los orientaran Y, sobre todo, sin el maná para alimentar el independentismo